La solución no-code más flexible de Gestión de Servicios
La Gestión de Incidentes es una práctica de Gestión de Servicios de IT que se enfoca en responder y resolver interrupciones o reducciones imprevistas en la calidad de los servicios de IT. El objetivo es restaurar las operaciones normales lo más rápido posible mientras se minimiza el impacto en el negocio.
En ITIL, la Gestión de Incidentes es un proceso fundamental que normalmente maneja un service desk.
Aunque la Gestión de Incidentes también aplica a la ciberseguridad (donde involucra brechas de seguridad y contención de amenazas), este artículo trata específicamente sobre cómo manejar las interrupciones en los servicios de IT.
Un incidente de IT es cualquier evento inesperado que interrumpe o reduce la calidad de un servicio de IT. En ITIL, un incidente se define como un evento que causa una interrupción o degradación del servicio.
Por ejemplo, un fallo en el servidor que impide a los usuarios acceder a una aplicación, una falla de red que ralentiza los sistemas internos, o un error de software que causa errores repetidos, todos califican como incidentes. El enfoque de la Gestión de Incidentes es resolver estos problemas rápidamente para restaurar los niveles normales de servicio.
En ITSM, no todos los problemas reportados al service desk son incidentes. Algunas solicitudes siguen un proceso estructurado, mientras que otras requieren una investigación más profunda. Los tres términos clave a distinguir son:
Por ejemplo, si los usuarios reportan que una aplicación crítica no funciona, eso es un incidente que requiere resolución urgente. Si un usuario envía una solicitud de acceso a un sistema de almacenamiento de archivos, eso es una solicitud de servicio, ya que no hay interrupción. Si la misma aplicación falla repetidamente debido a un defecto de software, el problema es el defecto en sí, que necesita mayor investigación y resolución.
Un proceso estructurado de Gestión de Incidentes asegura que los equipos de IT manejen las interrupciones de servicio de manera consistente, eficiente y organizada. Sin un enfoque definido, los equipos pueden responder de forma reactiva, lo que lleva a fallos de comunicación, retrasos e incidentes no resueltos que afectan las operaciones del negocio.
Tener un proceso estandarizado de Gestión de Incidentes significa que todos los miembros del equipo siguen los mismos flujos de trabajo, las responsabilidades están claramente asignadas, y los procedimientos de escalado están establecidos.
Esto reduce la improvisación durante situaciones críticas, asegurando que los incidentes se resuelvan sistemáticamente en lugar de hacerlo de manera improvisada. También permite a las organizaciones seguir tendencias, mejorar los tiempos de respuesta y refinar los procesos con el tiempo basándose en datos.
Implementar la Gestión de Incidentes de ITIL proporciona varias ventajas:
La Gestión de Incidentes no es un proceso único para todos. Dependiendo del modelo operativo y la estructura del equipo, las organizaciones pueden manejar incidentes mediante diferentes enfoques. Los tres tipos más comunes son la Gestión de Incidentes de IT, la Gestión de Incidentes DevOps y la Gestión de Incidentes de Ingeniería de Confiabilidad de Sitio (SRE).
Así funciona cada tipo:
Este es el modelo tradicional frecuentemente asociado con la Gestión de Servicios de IT (ITSM) e ITIL. Se enfoca en identificar, gestionar y resolver incidentes relacionados con IT—como caídas de sistemas, fallos de aplicaciones y problemas de red—rápidamente para minimizar la interrupción de las operaciones del negocio.
En el modelo DevOps, el enfoque está en la colaboración entre los equipos de desarrollo y operaciones para manejar incidentes rápidamente y mejorar la confiabilidad general del sistema. Los incidentes se manejan en un entorno ágil de entrega continua, donde desarrolladores, operaciones y aseguramiento de calidad trabajan juntos para abordar problemas rápidamente.
La Ingeniería de Confiabilidad de Sitio (SRE) es una disciplina que combina ingeniería de software y operaciones para garantizar que los sistemas sean confiables, escalables y eficientes. En SRE, la Gestión de Incidentes se enfoca en minimizar el tiempo de inactividad y las interrupciones del servicio mediante automatización, monitoreo y planificación de capacidad.
El proceso de Gestión de Incidentes sigue un enfoque estructurado para que cualquier interrupción en los servicios de IT se detecte, analice y resuelva de forma eficiente.
Generalmente incluye las siguientes etapas:
Los incidentes pueden detectarse de dos maneras:
En esta etapa, el objetivo principal es reconocer que ocurrió un incidente y asegurarse de que ingrese al flujo de trabajo de gestión.
Una vez identificado, el incidente se registra en la herramienta de Gestión de Servicios de IT, incluyendo datos como la fecha y hora en que ocurrió, el sistema o servicio afectado y los síntomas reportados por el usuario.
También se define el tipo de incidente que se va a gestionar. Algunos ejemplos comunes son:
Categorizar bien el incidente permite derivarlo al equipo de soporte correspondiente y mejora la visibilidad sobre problemas que se repiten.
El equipo de soporte analiza el problema y le asigna una prioridad usando una matriz de prioridades que les ayuda a determinar la gravedad del incidente. Para esto, considera dos factores:
Por ejemplo, si el correo electrónico deja de funcionar para toda la empresa, se considera un incidente de alta prioridad. En cambio, si un solo usuario no puede acceder a una aplicación secundaria, probablemente se clasifique como de baja prioridad.

El equipo de soporte intenta identificar la causa raíz y aplicar una solución. Si la organización cuenta con una Base de Errores Conocidos (KEDB), se pueden buscar soluciones documentadas. Si no, pueden tomar algunas de estas acciones:
Si el incidente es complejo o requiere conocimientos más especializados, se escala al equipo correspondiente.
Una vez resuelto el incidente, el equipo de IT confirma que el servicio afectado esté funcionando correctamente. En algunos casos, se le puede pedir al usuario que valide que su problema fue solucionado antes de cerrar el incidente.
Con el problema resuelto, se cierra el incidente de forma formal y se documentan los aspectos más importantes:
En esta fase también se pueden realizar revisiones posteriores al incidente. La información recopilada es útil para detectar patrones, mejorar los tiempos de respuesta y optimizar el proceso general de Gestión de Incidentes.

Para mejorar tu programa de Gestión de Incidentes en IT, necesitás implementar una solución ITSM. InvGate Service Management ofrece las herramientas necesarias para registrar, gestionar y resolver incidentes de forma eficiente, mientras organiza la carga de trabajo del equipo de IT.
Estas son algunas de las funcionalidades clave que respaldan la Gestión de Incidentes:
Si quieres optimizar tu proceso de Gestión de Incidentes, vale la pena aplicar estas buenas prácticas:
1. Establecer una categorización y priorización claras: Define cómo se deben clasificar los incidentes y asígnales prioridad según su impacto y urgencia. Esto asegura que los problemas más críticos reciban atención inmediata.
2. Implementar una base de conocimientos: Documenta las soluciones a incidentes frecuentes para que tanto los usuarios como los equipos de IT puedan consultarlas rápidamente. Esto ayuda a reducir los tickets repetitivos y acelera las resoluciones.
3. Definir rutas de escalamiento: Asegúrate de que los incidentes complejos se escalen al nivel de soporte adecuado sin demoras innecesarias, evitando interrupciones prolongadas en el servicio.
4. Automatizar flujos de trabajo: Utiliza automatización para asignar tickets, enviar notificaciones y escalar incidentes. Esto agiliza el proceso y reduce la intervención manual.
5. Analizar tendencias de incidentes: Revisa los datos de incidentes con regularidad para detectar patrones, resolver causas raíz y mejorar la calidad del servicio con el tiempo.
Ahora bien, hay un aspecto que no deberías pasar por alto: la comunicación. Durante un incidente activo, especialmente si se trata de un incidente mayor, es clave comunicar de forma clara y directa y contar con roles bien definidos.
Esto ayuda a manejar las expectativas de los usuarios y a evitar confusiones. En nuestro podcast, la invitada Georgina Otubela explicó que es importante ser transparente y no generar expectativas falsas. En sus propias palabras:
“Lo mejor que puedes hacer es ser transparente y decir lo que sabes en ese momento, no ‘creemos que lo tenemos, creemos saber la causa raíz, y creemos que pronto volverá’. Porque eso genera falsas esperanzas.”
Georgina Otubela, IT Service Management Leader
Episodio 99 de Ticket Volume
Si quieres profundizar en la práctica de Gestión de Incidentes y mejorar tu enfoque, estos recursos pueden ayudarte:
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